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Sigue leyendo y descubre los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Es importante trabajar los hábito siguiendo el orden expuestos a continuación, ya que la superación del primero ayuda a la consecución del siguiente. HÁBITO 1: SER PROACTIVO Hay dos posturas en la vida:
Por tanto, sé proactivo, céntrate en aquello que sí está en tu mano cambiar o influir y toma la iniciativa y responsabilidad de llevarlo a cabo. HÁBITO 2: EMPIEZA CON UN FIN EN MENTE Empezar con lo que realmente quieres, estar enfocado con la visión de donde quieres llegar. Pensar en la vida como en una obra de arte, estructurando una idea clara de cómo quieres ver el panorama completo. La vida pasa rápido, por lo que tener clara tu finalidad te ayuda a ser más efectivo en tus resultados. Analiza los distintos roles que tienes en la vida: profesional, cónyuge, padre/madre, hijo/a, amigo/a, etc. pon un objetivo para cada rol de modo a que puedas crear una visión de cómo quieres tu futuro en tus distintos roles como persona. HÁBITO 3: EMPIEZA PRIMERO LO PRIMERO A veces veces te encuentras apagando fuegos y así van pasando los días y las semanas pero no dedicas el tiempo a cosas importantes. El día día te pasa sin centrarte en lo importante. Por tanto, es crucial gestionar bien el tiempo. Para ello distinguimos entre asuntos urgentes e importantes. Urgentes: asuntos que requieren una acción inmediata Importantes: asuntos que afectan directamente a las prioridades que hemos establecido. Es útil crear un horario en el que puedas desarrollar principalmente las actividades importantes, para ello una recomendación es repartir el tiempo en bloques diferenciados.
Hay que tender a aumentar el tiempo de dedicación a lo importante lo que redundará en unos mejores resultados y una mayor autorrealización personal y profesional. HÁBITO 4: PIENSA EN GANAR GANAR (WIN WIN) Busca el beneficio mutuo con mentalidad de abundancia, hay recursos para todos. Crea situaciones para que las personas que están involucradas contigo puedan ganar de una cierta manera. Estamos acostumbrados a paradigmas destructivos en los que alguien tiene que perder para que alguien pueda ganar. Buscar la manera en que ambas partes puedan salir beneficiadas, es difícil pero si adoptas este enfoque ayuda a construir relaciones poderosas donde la confianza es lo que les une. HÁBITO 5: PROCURAR PRIMERO ENTENDER, Y DESPUÉS QUE TE COMPRENDAN El dicho popular dice “tenemos dos orejas y una boca; entonces tendríamos que escuchar el doble de lo que hablamos”. La clave para saber escuchar es evitar el deseo de interrumpir a la otra persona y en lugar de eso tener una enorme curiosidad para intentar entenderla. Hay personas que escuchan para contestar no para comprender. La empatía es una habilidad para intentar entender a los demás, escuchando sin prejuicios, ver el mundo con los ojos de la otra persona con una mente y actitud abierta, fijándote en el lenguaje corporal. Hacerte entender requiere valentía y precisión para decir lo que piensas. Uno de los problemas que tenemos es querer dar soluciones a problemas que no acabamos de entender porque no hemos realizado una escucha activa. HÁBITO 6: UTILIZA LA SINERGIA El trabajo en equipo de personas efectivas siempre traerá mayores resultados: “La fuerza del conjunto es mayor a la suma de las partes”. Las relaciones personales y profesionales están basadas en la confianza y la responsabilidad. Rodéate de personas que buscan soluciones creativas de manera conjunta. Hay cosas que no sabemos, por lo que es bueno juntarnos con personas que ayuden a sobrepasar las limitaciones y abarcar un área de influencia más amplia. HÁBITO 7: AFILA LA SIERRA Para entender este título, Covey nos pone el siguiente ejemplo: "un hombre empieza a cortar un árbol con una sierra afilada. Al cabo del rato se le acerca una persona y le dice que si no afila la sierra no acabará. El hombre dice que no puede parar a afilar la sierra porque no tiene tiempo. Sin embargo, al no tenerla afilada tiene que dedicar más tiempo a cortar, entrando en el bucle de no disponer de tiempo al no tener la sierra afilada" Con este ejemplo Covey incide en que para cerrar el círculo, tenemos que cuidar de cuatro aspectos personales para estar perfectamente preparados para los 6 hábitos anteriores. Esto significa alimentar las 4 dimensiones de nuestro ser que se detallan a continuación: 1.- Parte física: todo lo relacionado con tu cuerpo como la nutrición, el ejercicio y el descanso. 2.- Parte mental: leyendo, meditando y estableciendo objetivos. 3.- Parte social: el servicio que ofreces a otros, tu confianza, tu empatía y relacionarte con otras personas. 4.- Parte espiritual: que está relacionada tus valores y a tu centro más profundo, reflexionando, escuchando música u observando un paisaje. Cuando logras dedicar tiempo a estas 4 partes, logras vivir en un estado de constante crecimiento donde pronto observas los beneficios a tu alrededor y entras en un estado de mayor plenitud y satisfacción. Espero que este post te resulte de utilidad y que te haya aportado alguna idea nueva. Ya sabes, leer, reflexionar y: Pasar a la acción! De nada sirven las recomendaciones si no las ponemos en práctica. Para finalizar, agradecer al Sr. Stephen R. Covey, quien nos ha regalado las conclusiones de sus estudios y trabajos en el libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”. En este post hemos intentado sintetizar los puntos más relevantes del mismo, pero recomendamos la lectura de dicha obra de gran calidad escrita por el que por muchos está considerado el Sócrates americano. Leer la obra original siempre aporta una mayor exploración sobre las temáticas. Gracias por tu atención. Atentamente, Jordi Funallet
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Eres un emprendedor, empresario o directivo y te gustaría mejorar tus habilidades para el liderazgo? En este post explicaremos los tres grandes tipos de habilidades que conforman la “Pirámide del liderazgo”. No hay una fórmula exacta que conduzca al liderazgo transformador. Existen habilidades comunes en los líderes exitosos, algunas de las cuales comentaremos a continuación. Los líderes más eficaces se parecen en algo fundamental: todos tienen un alto grado de inteligencia emocional, lideran dando ejemplo, están en la primera línea del “campo de batalla” y se mantienen altamente enfocados a un propósito. El coeficiente intelectual y las destrezas técnicas son relevantes pero son aptitudes de umbral, es decir que son requisitos básicos para puestos ejecutivos pero no son suficientes. Es desde la inteligencia emocional donde el líder puede recurrir para adaptar su estilo de liderazgo en función del tipo de personas a quien lidera. Es por ello que la inteligencia emocional la situamos en la cúspide de la pirámide. Habilidades técnicasEn la base de la Pirámide del liderazgo situamos las habilidades técnicas. Para que un líder tenga autoridad real en su área de actuación y pueda ser efectivo, es clave que sepa muy bien de qué está hablando. Por tanto, lo primero de todo para ser un líder efectivo es que:
Si no tienes los conocimientos de tu área ni experiencia en el sector, es clave que te formes técnicamente y que te informes acerca del funcionamiento de tu sector. Es difícil ejercer influencia efectiva sobre los demás sin saber de que se está hablando ni conocer el entorno en el que se desarrolla la actividad. Las claves de la base de la pirámide están en: Habilidades generalesAquí hay un gran número de habilidades que se encuentran entre las destrezas técnicas y la inteligencia emocional. Es por ello que las situamos en medio de la pirámide y vamos a resaltar algunas de las más significativas. El líder transformador es:
Inteligencia emocionalDaniel Goleman estudió a fondo la inteligencia emocional de cuyas enseñanzas aplicadas al liderazgo comentamos las habilidades a trabajar por parte de un líder transformador:
Un líder eficaz piensa y reflexiona antes de actuar.
Las personas con alta motivación son optimistas incluso cuando los resultados les son adversos. Tienen pasión por el trabajo en sí, buscan desafíos creativos, adoran aprender y se enorgullecen del trabajo bien hecho, derrochando una energía inagotable por hacer las cosas mejor.
Como ves, muchas y variadas son las actitudes y habilidades en las que te puedes entrenar para mejorar tu capacidad de liderazgo.
Si este post te sirve para replantearte tu forma de ejercer el liderazgo en algún aspecto, habrá valido la pena. Y no olvides, la formación constante es la base para el crecimiento personal y mejora de tus resultados. Y después de la formación toca la reflexión. Y después de la reflexión toca la Acción. Ánimos. Muchas gracias por tu atención. Jordi Funallet |
AutorJordi Funallet Archivos
Septiembre 2020
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